La multiplicación con éxito
a través del juego

La multiplicación es uno de los temas que más dolores de cabeza nos da a los docentes y a los padres:

¿Cómo enseñar el concepto de la multiplicación para que lo entiendan y no hagan multiplicaciones sin comprensión?

¿Cómo conseguir que se aprendan las tablas de multiplicar y no las olviden

¿Qué estrategias seguir para que los niños sepan aplicar la multiplicación a los problemas?

Para que los niños aprendan matemáticas y disfruten al mismo tiempo tenemos que respetar su ritmo, proponerles aprender a partir  del juego y de la experimentación y huir de los métodos repetitivos que les aburran y les desmotiven.

En este artículo econtrarás:

  • La multiplicación: un tema estrella en la educación primaria
  • 5 claves para aprender a multiplicar con éxito
  • 3 actividades para aprender a multiplicar

Un tema estrella en primaria

El aprendizaje de las tablas de multiplicar tradicionalmente es un hito académico. Parece que hay un antes y un después. Si un niño se sabe las tablas de multiplicar respiramos tranquilos, pero ¡ay si no se las sabe!: tenemos un problema.

De lo que no cabe duda es de la practicidad de saberse las tablas de memoria, ya que nos ayuda a ser más ágiles con el cálculo mental y nos permite realizar operaciones más grandes, además de servir de base para realizar divisiones, comprender los múltiplos y divisores de un número o trabajar la proporcionalidad.

El método convencional que se emplea generalmente se basa en la memorización pura y dura pero esta manera mecánica de aprender resulta un obstáculo para la gran mayoría de los niños, además de ser un aprendizaje alejado de situaciones reales, concretas y cotidianas.

Por otro lado, memorizar un conjunto de números sin comprensión provoca grandes dificultades a la hora de resolver problemas matemáticos a la par que genera rechazo hacia las matemáticas. A nadie le gusta aprenderse cosas sin ver la utilidad.

Seguramente con esfuerzo, horas de dedicación, peleas, cansancio y lloros, al final terminarán por aprenderse todas las (malditas) tablas de multiplicar. Sin embargo, estarás de acuerdo conmigo en que esa no es la manera adecuada de aprender.

Es un gasto de energía innecesario.

Las tablas de multiplicar no son ni fáciles ni difíciles. Dependiendo de cómo se enseña resultarán más o menos accesibles.  Es más fácil de lo que parece conseguir que un niño aprenda las tablas de multiplicar con actividades lúdicas o con materiales manipulativos.

Cuando los niños juegan están concentrados y motivados. Esto convierte al juego en una situación idónea para aprender sin casi esfuerzo.

Lo que tienes que haces es aprovechar las ganas de jugar de los niños para proponerles juegos relacionados con las tablas de multiplicar.

5 claves para aprender a multiplicar con éxito

Con el objetivo de comprender la operación de la multiplicación y de aprender las tablas de multiplicar te propongo desarrollar cinco ámbitos de trabajo que se pueden iniciar desde los 6 o 7 años:

1. Juegos y actividades con series numéricas

Los números de las tablas no son unos números cualesquiera, son números amigos que podemos ver como una serie cuando contamos de dos en dos o de tres en tres. Las actividades y juegos en las que aparecen series numéricas favorecen la familiarización con los números de las tablas de multiplicar.

2. Tablas de proporcionalidad que tengan significado real

La introducción a las tablas de multiplicar se debe hacer a partir de contextos reales donde los números tienen sentido. Por ejemplo, si estoy jugando con las piezas de Lego y quiero construir una bicicleta sé que necesitaré dos ruedas, si tengo dos bicicletas necesitaré cuatro ruedas, ¿cuántas ruedas necesitaré para tres, cuatro o más bicicletas? ¡Vamos a hacer una tabla con esos resultados que nos pueden ser útiles para otras veces!

3. Materiales y recursos tanto para comprender la operación como para consolidar las tablas

Bingos, dominós, juegos de cartas, juegos de mesa, juegos de ordenador... existen decenas de recursos con los que consolidar las tablas de multiplicar mientras los niños juegan.

4. Tiempo

El aprendizaje siempre necesita tiempo. ¿Cuánto? Pues depende. ¿Verdad que todos no aprendimos a conducir un coche igual de rápido? ¿Quiere eso decir que las personas que aprendieron en menos tiempo son mejores conductores que las que lo hicieron más lentamente? Seguramente no.

De la misma manera, no podemos pretender que todos los niños y las niñas se aprendan las tablas o que consoliden el concepto de la multiplicación al mismo tiempo. Estos objetivos deberían considerarse a medio o largo plazo ya que a muchos niños les puede llevar años. Presionarles con el aprendizaje, no solo no es útil sino que se consigue el efecto contrario: los niños se bloquean. La prisa o la presión puede llegar a generar un problema donde no lo había.

5. Alegría y motivación

Por último, y no menos importante, es imprescindible que los niños aprendan con alegría e ilusión.

Solo disfrutando con lo que hacen podrán aprender. Piensa en cualquier ámbito en el que eres una pequeña o gran experta. Seguro que disfrutas aprendiendo sobre esa materia. No aprendemos por obligación ni coacción ante un examen, sino por diversión o por la satisfacción que nos produce lo aprendido.

3 actividades para aprender a multiplicar

Ahora que ya sabes que las tablas de multiplicar y el concepto de la multiplicación se pueden aprender a través del juego, te propongo tres actividades que espero que te gusten.

Recuerda que hay decenas de ellas.

1. El tablero de la multiplicación

Primero construye un tablero con sus fichas tal y como ves en la siguiente fotografía.

Para hacerlo solo necesitarás una cartulina grande, folios y rotuladores.  Para que te dure más es mejor plastificar tanto la cartulina como las tarjetas. Te recomiendo que tengas una plastificadora, si aún no la tienes, es una pequeña-gran inversión. Para que las piezas no se muevan encima de la cartulina es ideal ponerles velcro así como en el tablero.

Actividad 1: PRACTICAR UNA TABLA DE MULTIPLICAR.

Los niños seleccionan una tabla de multiplicar: toman las tarjetas con los enunciados y con los resultados.

Como ves en la fotografía superior, primero colocan en el tablero todas los enunciados de las multiplicaciones y a continuación colocan el resultado de cada uno.

Actividad 2: BUSCAR UNA MULTIPLICACIÓN DADO EL RESULTADO

Cuando ya tengan un poco de destreza con las multiplicaciones y los resultados, pueden hacer el juego al revés.

Primero pegan las tarjetas con los resultados y luego enganchan la multiplicación correspondiente a cada resultado.

Actividad 3:  MEZCLA DE TABLAS

Cuando ya hayan trabajado todas las tablas una a una, puedes mezclar en un mismo  tablero multiplicaciones de varias tablas, poner resultados y poner multiplicaciones. ¡Esto sí que será divertido!

2. Cierra la caja con divisores

Esta es una variante del famoso juego «Cierra la caja». En este caso, el objetivo es practicar la multiplicación.

Antes de nada, debes tener el juego «Cierra la caja», que lo puedes comprar (es bastante económico) o hacerlo casero, tal y como ves en la imagen.

El juego está pensado para dos jugadores.

El primer jugador lanza los dados, multiplica los números obtenidos y luego (si da una respuesta correcta) descompone el resultado en dos factores y baja las tiras de madera correspondientes a esos números.

Por ejemplo: 

Un jugador lanza los dados y obtiene 4 y 3.

El resultado de multiplicarlos es 12. Entonces puede bajar directamente las piezas 4 y 3. Si no estuvieran disponibles tendrá que pensar en otra descomposición como por ejemplo 2x6 o 1x12.

Una vez bajadas, vuelve a tirar los dados, a multiplicar y a buscar dos piezas cuyos números sean los factores de la multiplicación. Cuando se encuentra sin piezas para bajar se acaba su turno y contabiliza las piezas que quedaron. Es el turno del siguiente jugador.

El primero que llegue a 50 habrá perdido el juego. Y si en algún momento un jugador baja todas las piezas de la caja se dice que ha cerrado la caja y gana la partida.

3. Multiplicar con Lego 

El juego de construcción Lego (u otro similar) tiene muchas aplicaciones para el aprendizaje de las matemáticas.

Multiplicar con Lego permite a los niños trabajar el modelo geométrico de la multiplicación, el cual es muy importante tanto para la comprensión de la operación como para profundizar en el sentido numérico.

Para realizar esta actividad solo necesitas piezas de lego de 1x1 de colores variados y piezas de 1x(otra dimensión), todas del mismo color. 

La actividad consiste en construir cajas para un determinado número de chuches (también puedes decir que son botones, piezas...).

Cada niño tiene que construir cajas rectangulares para guardar la cantidad de piezas que les hemos indicado: a veces 8, 15, 30, 25…

Con este juego aprenderán a hacer el proceso inverso a la multiplicación, es decir dado el resultado encontrar los factores que multiplicados dan como resultado el número inicial.

En la fotografía puedes ver como han colocado 12 piezas en un rectángulo de base 6 y altura 2. Cuando tengan la caja les puedes proponerles que la dibujen en un papel cuadriculado.

A medida que propones números que son resultado de multiplicar cantidades más grandes la dificultad es mayor.

También puedes animar a los niños a realizar diferentes cajas para una determinada cantidad de piezas.

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